Queridos hermanos en el Carmelo, ya desde el Miércoles pasado hemos dado inicio a este tiempo muy fuerte, llamado Tiempo de Cuaresma. Donde todos nosotros, como cristianos estamos errantes por este camino, cuya meta es llegar al encuentro con Dios. Por ello durante este tiempo nos permite renovar una vez más este compromiso que hemos hecho con Dios. Y para fortalecer nuestra fe hemos de tomar muy enserio nuestras renuncias.

Hoy por ejemplo, las lecturas nos es muy familiar, por eso es conocido como “El Domingo de las Tentaciones”, donde reflexionamos cómo las tentaciones siempre aparecen en el momento que uno menos piensa, por ello nos permite en este tiempo de Cuaresma a estar atentos, para no caer en las tentaciones.

Para evitar caer en las tentaciones, la Cuaresma nos invita a tener presente algunas prácticas que no son ajenas a nuestra realidad, por ejemplo:

  1. LA ORACIÓN.- En este tiempo de Cuaresma, la Oración juega un papel muy importante, porque es el único medio que nos mantienen en contacto con Dios. La Oración fortalece nuestra amistad con Dios, y nos previene de no caer en ninguna tentación y vencerla a costa de bien. Por ello nuestra parroquia nos está ofreciendo todos los Miércoles de 6 a 7 pm. La Lectio Divina, para tener un encuentro con Dios por medio de su Palabra.
  2. EL AYUNO Y ABSTINENCIA.- Es un medio por el cuál nosotros voluntariamente renunciamos a tomar ciertos manjares para solidarizarnos con el más pobre; de esta manera somos consciente de las necesidades básicas que vive el hombre de hoy.
  3. LA LIMOSNA.- No esté centrada únicamente en el dinero, sino en estar abiertos a compartir lo que tenemos y lo que somos. Visitar a un enfermo, orar por un hermano que está pasando por un tiempo difícil, colaborar con algún bien y socorrer las necesidades de una persona que lo urge. Es decir estar disponibles y abiertos a darnos a nosotros mismo.

Todas estas prácticas, yo sé que tú las conoces, pero si hoy lo hago mención, es para no caer en la tentación de la “indiferencia”, esta tentación aparece siempre en nuestro camino, el creernos que nosotros todo lo podemos y no necesitamos de nadie, caemos en la soberbia y arrogancia, porque muy bien sabemos que necesitamos de Dios. Otro caso de tomar los manjares y botarlos sin ningún escrúpulo, es ser muy irresponsable de no darnos cuenta de las necesidades de los demás. Y por último, de creernos que nada necesitamos, siempre necesitamos de los demás; por eso las tentaciones hermanos es una realidad que la experimentamos siempre, y lo único que nos invita este tiempo Cuaresmal, es ser conscientes de todo ello.

Que Dios y la Virgen del Carmen los acompañen siempre.