En los días del 12 al 14 de febrero del 2016 se llevó acabo el V Encuentro de la Juventud Carmelita (JUCAR) de la Parroquia “Nuestra Señora del Carmen”, de José Gálvez, en Perú. Este año el tema fue: “La coherencia en la integración fe y vida en la comunidad cristiana.”

Dicho encuentro se realizó en tres momento:

VER

“Abriendo mis sentidos a la realidad cristiana”

Como punto de partida, se presentó a través de noticias periodísticas y de un video, los asesinatos, golpizas, violaciones y masacres que viven nuestros hermanos cristianos de Medio Oriente, Asia y África, logrando en los jóvenes comentarios de indignación, asombro, incertidumbre, cuestionamiento y confrontación, que se percibían en sus rostros. Además, el ambiente se transformó en una gran inquietud retadora que los hacía repensar su seguimiento de Jesús. Todo lo sentido y pensado se presentó a Dios con un gran momento de oración en silencio, guardando las palabras y dejando actuar al Espíritu.

JUZGAR

“Comprendiendo mi ser cristiano”

Ante la sensibilidad lograda del primer momento, el segundo momento dio inicio al brindar a los jóvenes cuatros aspectos esenciales para la integración fe y vida:

  1. La experiencia de un encuentro personal con Jesucristo, cayendo en la cuenta que sólo desde Jesús podemos descubrir el auténtico rostro del ser humano nuevo y libre;
  2. El anuncio del Reino de Dios, reconociendo que sólo entraremos en la dinámica del Reino cuando cambiemos: el poseer por el compartir, el dominar por el servir, el destruir por el crear y el liberarnos de todo aquello que nos esclaviza interior y exteriormente;
  3. La experiencia de Iglesia, identificarnos como el pueblo de Dios que es llamado a dar testimonio del Cristo vivo y presente en la historia;
  4. El compromiso en el mundo, el desarrollo de una capacidad crítica ante la realidad, que nos lleve a asumir con generosidad, una opción de vida en pro de un liderazgo por el bien común.

Después del tema, los jóvenes fueron invitados a realizar su “radiografía” del ser cristiano, profundizando en los cuatro puntos antes visto y creando consciencia de ubicarse en dónde estaban y hacían dónde quieren ir. El trabajo personal y el compartir en pequeños grupos fue fundamental para que concluyeran, que necesitan repensar su ser y quehacer cristiano, además de su proceso de formación. Para esta parte del trabajo, la juventud carmelita tomó una postura muy crítica ante su persona y el grupo.

El P. Miguel Bacigalupo, O. Carm les presentó que para ir asumiendo con coherencia la integración fe y vida, nuestro carisma carmelita nos demanda un vaciamiento interior (Vacare Deo), un vaciarse para Dios, teniendo una apertura total y una confianza para dejarse libremente a que Dios tome la iniciativa, que nos llevará a una experiencia transformante de su amor. Los invitaba a “descalzarse” como actitud de despojarse de las imágenes creadas de Dios, del Dios en el que no creo y despojados de todo para entrar en la nada rumbo a la cima del Carmelo.

ACTUAR

“Asumiendo y transformando mi ser y quehacer cristiano”

El tercer momento del encuentro se vivió con mucha esperanza, como resultado de la responsabilidad asumida el día anterior

La dinámica que se realizó para profundizar fue la elaboración de su DIC (Documento de Identidad Carmelita), en donde colocaron las fortalezas y debilidades que tenía, y que a la vez favorecen u obstruyen la integración de fe y vida.

Posteriormente en la plenaria del compartir se llegaron a los siguientes acuerdo: invitar y sensibilizar a sus familias a través de las actividades de la JUCAR; ante las nuevas generaciones, repensar la identidad del joven carmelita para consolidarse como grupo; formarse como líderes cristianos; ser testimonio a través del servicio, la fraternidad y la oración; participar activamente en las eucaristías; y ser proactivos (críticos, creativos y propositivos) ante la situación en la que está inserta la juventud y las problemáticas sociales que viven en su comunidad.

El encuentro terminó con la celebración de lo vivido y asumido en la mesa del Señor, poniendo en Jesús los compromisos tomados y agradeciendo el espacio de fraternidad, de la comprensión expuesta, de la pasión entregada en el compartir vida, de sus miedos y sus inseguridades, pero sobre todo, la gran vivencia de fe que hace visible que arden en celo por VIVIR EN OBSEQUIO DE JESUCRISTO.

El encuentro fue dirigido por Abraham Maximiliano, Edgar Lezama, O. Carm y P. Miguel Bacigalupo, O. Carm (responsables de la Juventud Carmelita del Perú).

Escrito por  Edgar Lezama, O. Carm

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